Durante dos días de trabajo en dependencias del SAG, las dirigentas abordaron temas que impactan directamente a las mujeres campesinas, desde la protección de la producción agrícola hasta la continuidad de programas que han fortalecido la autonomía económica de miles de familias rurales.
CONAGRO participó en una nueva jornada de trabajo de la Mesa Nacional de la Mujer Rural, realizada los días miércoles 24 y jueves 25 en dependencias del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) en Santiago. Las reuniones combinaron espacios de capacitación con el análisis de temas que hoy generan preocupación entre las organizaciones campesinas.
Mosca de la fruta: una responsabilidad de todos
La primera jornada estuvo dedicada a un taller sobre la mosca de la fruta (Ceratitis capitata), dirigido por Paulina Concha, supervisora del programa del SAG.
Durante la exposición se recordó que Chile se mantiene libre de esta plaga, condición que ha permitido proteger la producción frutícola nacional durante décadas. Sin embargo, se explicó que periódicamente aparecen brotes, principalmente debido al ingreso ilegal o descuidado de frutas desde otros países.
En la ocasión se reiteraron las principales recomendaciones que existen al efecto, tales como: no ingresar frutas desde el extranjero; facilitar el acceso a las trampas instaladas por el SAG; informar cualquier situación inusual relacionada con esta plaga; y compartir esta información con las comunidades rurales.
Las dirigentas destacaron la importancia de difundir estos cuidados, ya que prevenir el ingreso de la mosca de la fruta protege no solo a los grandes productores, sino también a la Agricultura Familiar Campesina.
Semillas: una preocupación que sigue creciendo
Durante la misma jornada volvió a surgir una inquietud que la Mesa ha venido abordando en reuniones anteriores: la situación de las semillas tradicionales y las iniciativas relacionadas con su conservación.
Las organizaciones solicitaron sostener una reunión con el equipo del SAG encargado de esta materia, con el propósito de profundizar el diálogo y conocer el estado de la encuesta que está realizando el SAG que impacta el origen y propiedad de las semillas ancestrales.
Artesanía rural: reconocer un oficio con identidad
La segunda jornada contó con la participación de representantes del área de Culturas y las Artes, quienes presentaron los principales alcances de la Ley N.º 21.788 sobre Artesanía.
Durante la exposición se explicó que uno de los desafíos actuales es diferenciar claramente la artesanía de las manualidades, ya que esta confusión afecta a muchas personas al momento de inscribirse como artesanas y acceder a programas de apoyo.
También se dieron a conocer las iniciativas que buscan fortalecer este sector, entre ellas el reconocimiento de la práctica artesanal y de sus creadoras y creadores, el Premio de Excelencia, el Sello de Excelencia y la promoción del registro de artesanos.
Preocupación por el futuro del convenio INDAP–PRODEMU
Uno de los temas que generó mayor preocupación entre las dirigentas fue el anuncio del término del convenio entre INDAP y PRODEMU para mujeres rurales.
Desde la Mesa se manifestó la incertidumbre que existe respecto del futuro de cientos de mujeres que participaban en este programa o que esperaban incorporarse próximamente.
Las organizaciones destacaron que este convenio, vigente por 34 años, ha sido mucho más que un programa productivo. Para muchas mujeres rurales ha significado una oportunidad para desarrollar emprendimientos, fortalecer su autonomía económica y generar ingresos para sus familias, especialmente en el caso de mujeres jefas de hogar.
Frente a esta situación, la Mesa acordó elaborar una carta para expresar formalmente su preocupación y solicitar mayores antecedentes sobre la continuidad de este tipo de apoyos. Si bien existen distintas miradas respecto de la forma de abordar este proceso, también hay coincidencia en la importancia de resguardar las herramientas que durante años han fortalecido a las mujeres del mundo rural.
Desde CONAGRO señalaron que continuarán participando en estos espacios de trabajo para mantener informadas a sus comunidades y acercar a las bases los temas que hoy están marcando la agenda de las mujeres campesinas.








